Problemas y Retos de un C4 y C5
Aug 2018

Desde 1980 se habla de las situaciones de estrés que se pueden enfrentar en una jornada laboral. Actualmente, se realizan investigaciones sobre el estrés laboral y el síndrome de “burnout” (síndrome del quemado) en las áreas de salud y educación. Sin embargo, son pocos los acercamientos a los ámbitos donde los trabajadores están en alerta constante, por ejemplo, los Centros de Atención de Emergencias.

De acuerdo a la RAE, el estrés se define como “tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves”.

 Por su parte, la psicóloga estadounidense Christina Maslach, una de las mayores expertas e investigadoras en materia de burnout, lo define como “un síndrome de cansancio emocional, despersonalización y una menor realización personal que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios”.

Este síndrome lo sufren quienes, en su voluntad de mantener una adaptación ante las distintas demandas y exigencias que presentan las presiones laborales, sostienen esfuerzo y tensión de forma constante.

Esta situación da por resultado un trabajador con un estado de vulnerabilidad creciente que afecta su estado conductual, emocional y mental. Mantenerse así provoca un proceso enfermizo que conlleva riesgo a la vida y desvirtúa el rendimiento y la calidad de los servicios.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL BURNOUT?

Este síndrome se caracteriza por los siguientes síntomas:

  • Cansancio emocional. La persona muestra una pérdida progresiva de la energía vital.
  • Despersonalización. Las sensaciones de frustración, impotencia, indefensión, desesperanza y/o agotamiento se cubren mostrando una imagen de hiperactividad, misma que puede desencadenar depresión y hostigamiento.
  • Aislamiento sucesivo. La persona abandona cualquier tipo de actividad social o familiar y ante factores de estrés se cierra. Esta situación puede provocar una pérdida de la personalidad.

Aunado a ello, estos síntomas pueden sentirse en diferentes niveles, que son:

  • Leve. La persona presenta síntomas orgánicos leves, como dolor de cabeza, espalda y dolores gástricos, entre otros. Estas dolencias vuelven a la persona poco operativa laboralmente.
  • Medio. La persona sufre trastornos del sueño, problemas de concentración, atención y en momentos, una mirada perdida.
  • Grave. Los ausentismos son cada vez más concurrentes, es evidente el abuso de sustancias y negatividad para realizar tareas.
  • Profundo. La persona se aísla, presenta depresión, ideación e intentos suicidas.

¿Cómo se previene el síndrome de burnout?

Este tipo de desgaste profesional puede prevenirse con diversas acciones, por ejemplo, institucionales (mejora del ambiente laboral, clima organizacional y del espacio); emocionales (implementación de recursos psicológicos, manejo emocional, estructura y rasgos relevantes de la personalidad); cobertura de necesidades y expectativas del empleado (laborales, sociales, personales, familiares); así como facilitar el manejo de la ansiedad y la angustia (promover el ejercicio, la pertenencia a diferentes grupos y la espiritualidad).

 Sin embargo, para disminuir el índice de la aparición de este síndrome en un equipo es importante seleccionar al personal acorde con el tipo de funciones que desempeñarán; que los candidatos tengan la capacidad para trabajar en situaciones en constante estrés, que posean una valoración social del trabajo y que crean en la necesidad e importancia de dar un servicio al prójimo.

 Otro aspecto es la realización de revisiones médicas y análisis clínicos por lo menos una vez al año. Esto debido a los altos niveles de ansiedad que pueden alterar la presión sanguínea, promover la aparición de diabetes, alteraciones cardiacas, abortos espontáneos, problemas en las articulaciones y lumbalgias. En otros casos pueden producirse conductas adictivas al alcohol o estupefacientes.

 En la prevención de la manifestación del síndrome del burnout en tu equipo, todos los miembros deben estar implicados y asumir cada quien su responsabilidad por el cuidado tanto de sí mismos como de los compañeros, así como acompañar a los otros para que se den cuenta de su proceso y actuar a tiempo. En otras palabras, generar una responsabilidad trabajador - institución.

 Nuevo llamado a la acción

Si deseas conocer otras buenas prácticas de los Centros de Atención de Emergencias, da clic aquí.

Jairo Flores

Autor: Jairo Flores

Jairo es el presidente de Nena 9-1-1 dirige la operación, la capacitación en México y Latinoamérica.

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